El boxeo es una de las formas más efectivas de reducir el cortisol, la hormona responsable del estrés crónico y el insomnio. Golpear los guantes te obliga a estar completamente presente. La mayoría de los participantes se van sintiendo como personas totalmente diferentes.
Una sesión de 45 minutos quema hasta 800 calorías. Los ejercicios cardiovasculares combinados con movimientos de fuerza mantienen el metabolismo activo mucho después de que termine la clase.
Cada ejercicio de puñetazo, esquiva y juego de pies involucra todo el cuerpo (hombros, espalda, abdomen y piernas) sin necesidad de usar una barra.
El entrenamiento intenso provoca un aumento natural de la adenosina, el compuesto que favorece un sueño profundo y reparador. Los miembros suelen informar que se duermen más rápido y se despiertan más descansados.
En cada clase aprendes una nueva habilidad. Cada sesión a la que asistes fortalece tu autoconfianza. Los beneficios se acumulan mucho más allá del gimnasio.
Habilidades prácticas, verdadera consciencia. El boxeo te entrena para moverte, crear distancia y comportarte de manera diferente, tanto dentro como fuera del tatami.